Alba nos invitó a la casa de sus padres, siempre me ha gustado ir, ahora hacía tiempo que no me pasaba y a pesar de la lluvia llegamos en menos de dos horas. La casa está igual, siempre ha estado igual, quizás algún cuadro de más. Lo que más me gusta es la puesta en escena que se crea del caos ordenado de objetos, cuando la luz de una mañana nublada empieza su recorrido ventana por ventana.